miércoles, 9 de noviembre de 2016

Donald, “the trump”



Hoy nos hemos desayunado con la noticia de que Donald Trump, candidato republicano, había ganado las elecciones en EE.UU., Hillary Clinton había sido derrotada por un personaje histriónico. La mujer “más preparada” en décadas para el cargo, no pudo ni supo superar el discurso crudo y polémico de su adversario político. Las encuestas, tal y como viene ocurriendo últimamente, habían fallado. La ventaja otorgada a la candidata demócrata se esfumó en las urnas y Donald Trump se impuso a Hillary Clinton en un reñido recuento de votos. Nunca un demócrata había sucedido a un demócrata, era una antecedente que también lastraba la candidatura de Hillary.
 
Impresionante vela en el Ibex 35, de la apertura al cierre
La primera reacción de los mercados fue de una gran caída. Los índices asiáticos, se desplomaron. El Ibex 35, y otros índices europeos, abría con un importante hueco y una caída del 4%. El “crash” estaba servido. Pero no, poco a poco las bolsas se dieron la vuelta y también el cambio euro-dólar se tornó en positivo. ¿Qué había pasado?

Donald Trump, de 70 años de edad, nacido en Nueva York, empresario de éxito, será el próximo día 20 de enero nombrado 45º presidente de los EE.UU. de América.
Atrás quedarán todas las cosas dichas en la larga campaña electoral, que en esta ocasión ha sido un verdadero “american show”.

Ambos candidatos son producto de la gran sociedad del espectáculo, la del activismo profesional” escribía un gran ´newyorker´ como Antonio Camuñas en su artículo de EL ESPAÑOL: «Por qué Trump puede ser presidente».

La realidad ha sido que a pesar de su discurso xenófobo, sexista, insultante e incluso belicista, se convertirá en presidente dentro de no muchos días. La primera democracia del mundo le ha elegido y aquí es donde más debemos recapacitar.
¿Qué ha ocurrido en el mundo estos años para que se haya producido este resultado? ¿A dónde nos llevará un hombre así?

Si la incertidumbre era hasta hoy lo que nos preocupaba, a partir de hoy se ha acentuado.

"In God We Trust"